Aristóteles en su Política, libro cuarto, ya nos comunicó profusamente que el fin del Estado era publicar la felicidad entre los ciudadanos: los bienes materiales en sí son un paso más, un proceso de virtud que cumplimentar para llegar a esta felicidad individual- ευδαιμονία.

Los funcionarios tenían delimitadas sus pautas de funcionamiento – las contribuciones y gastos públicos, los mercados, la policía de la ciudad, los puertos y los campos, así como también los tribunales, las convenciones entre particulares, los procedimientos judiciales, la ejecución de los juicios, la custodia de los penados, el examen, comprobación y liquidación de las cuentas públicas… y la ciudadanía tenía clara la misión de estos empleados, de las magistraturas.

Asimismo, las Magistraturas deberían participarse y gobernarse de forma equitativa por todos los ciudadanos. La Asociación política-entendida como unión de intereses individuales- permitiría la asunción de estas responsabilidades desde la asunción de la Virtud propia- o sea el conjunto de principios y valores ciudadanos. También, repasa causas y consecuencias de las revoluciones ciudadanas en los distintos regímenes políticos (democracia, oligarquía, tiranía) y diversos principios atribuidos a cada tipo de gobierno- hace un análisis de fortalezas y debilidades a cada caso- Lib. VII-VIII.

Este filósofo fue un visionario para su época, pues tenía una visión muy concreta de lo que sería su Ciudad- o República- Perfecta: “Un gobierno perfecto procure a los ciudadanos a él sometidos, en el curso ordinario de las cosas, el goce de la más perfecta felicidad, compatible con su condición”, Lib. IV-orientado al ciudadano.

Sin lugar a dudas, este libro fundamentó ya en su época unos elementos visibles de gestión para las Organizaciones humanas dependiendo del tipo de gobierno, y junto a la comparación de otras Constituciones y sistemas políticos de aquellos tiempos- benchmarking, en Lib. II- permitió a Aristóteles modular su Estado Perfecto. No olvidó tampoco en su teoría- de Lib. VI- de los tres poderes públicos(legislativo, ejecutivo y judicial) que serían los Ejes estratégicos de ejercer el Buen Gobierno ciudadano.

 

aristoteles

A tenor de todo lo expuesto, no se puede obviar el mérito de antaño por recopilar todos los datos, ordenarlos, sistematizarlos bajo unos parámetros y después valorarlos según unos criterios: estamos ante una buena labor de planificación y auditoria de los asuntos públicos.

Por otra parte, situándonos en los hechos de la realidad actual, debemos referirnos a los escritos del Estagirita:Por esto también la clase media hace que las democracias sean más tranquilas y más durables que las oligarquías, en las que aquélla está menos extendida y tiene menos poder político, porque aumentando el número de pobres, sin que el de las fortunas medias se aumente proporcionalmente, el Estado se corrompe y llega rápidamente a su ruina… con sus consecuencias… “Dondequiera que se encuentren grandes fortunas al lado de la extrema indigencia, estos dos excesos dan lugar a la demagogia absoluta, a la oligarquía pura o a la tiranía; pues la tiranía nace del seno de una demagogia desenfrenada o de una oligarquía extrema con más frecuencia que del seno de las clases medias…” Lib. VI.

De forma indudable, las últimas encuestas de población (Febrero 2014) activa y de inquietudes sociales declaran: que hay dos problemas sociales, primero, el paro laboral, y segundo, la corrupción política. Es evidente que después de más de 24 siglos, lo escrito –supra- sigue perpetuándose en hechos patentes.

Las grandes corporaciones se van agigantando como un Leviatán desenfrenado, engullendo los aledaños. A veces, no se distinguen: ni el hecho del servicio, ni los datos objetivos. A menudo, son daguerrotipos heterogéneos que pasan por un enfoque, pero ¿cuál?

Nuestra democracia se caracteriza por aglutinar un conjunto de intereses consumistas, e individuales, por lo tanto, si los grupos de poder (económico, político, social,…) cabildean este animus, éste repercute consecuentemente para ciertos objetivos.

Lo que no podemos olvidar son los hechos actuales: el cambio del rol de la mujer, la conciencia ecológica, nuevos tipos de familia, nueva mentalidad sociopolítica, los movimientos de educación alternativa,… no son límites que marcan un cambio social, sino que estos son las realidades que forman el nuevo Cuerpo Social. Pero ¿sabemos algo de cómo está articulado este Cuerpo Social? ¿En qué medio se desenvuelve?

Llegados a este punto, debemos valorar, de forma estratégica: qué se puede hacer, y cómo, con este Cuerpo Social. Cuerpo gestionado por unos miembros que articulan unas actividades definidas y que resultan ser… los Agentes del Cambio (y de lo perenne).

agentes

Entre estos Agentes, vamos a destacar: aquéllos de Valor (servicios básicos, de asistencia pública), que aportan valor y conciencia al sistema colectivo “Πολιτεία”- programas de mantenimiento, cooperación, generación de proyectos,…. Aquéllos de Desarrollo (emprendeduría y entes privados), que estimulan la ilusión en el ciudadan@, “civis”-programas de autogestión, autoocupación, autoproducción, cooperativismo, programas de integración… Y aquéllos de Articulación (Organismos públicos, corporaciones, multinacionales) que generan interés en las “top class”- programas de intermediación, socialización, ecología humana, responsabilidad social, formación y reciclaje…

En un símil dilucidante, con una bicicleta familiar, podemos concretar los cometidos de cada agente. La rueda motriz- de detrás- aglutina todas las experiencias individuales, que es impulsada por la intensidad de la fuerza ejercida en los platos de la cadena- y ésta confiere aceleración o deceleración al Cuerpo montado en el Vehículo. Es decir, adecua o no, los esfuerzos acompasados hacia las metas, encarriladas por los agentes de articulación, hacia los objetivos finalistas de los usuarios: la satisfacción -del viajero.

cuerpo social

Y sobre lo último, cabe preguntar: ¿merece la pena sustentar los fundamentos de nuestra Armonía social?: la Libertad. Si no existiera un Valor social sobre este tipo de Libertad, sería muy difícil desarrollar toda una serie de capacidades individuales y colectivas, que son las que cohesionan este Cuerpo. Cuerpo, a su vez, dotado de unas capacidades (innatas o no), que se posicionan en su Entorno, en un Status de Poderes, ya como facultades innatas o privilegios adquiridos.

rueda convivencia social

Este aglomerado de principios no tiene relevancia, en sí misma, excepto cuando se sumerge en su Entorno: la Convivencia Social. Como colofón a este proceso, nos asalta la duda, ¿pero cómo puede mantenerse esta Convivencia Social?… quizás… por los efectos de los actos de Consenso en las conexiones y relaciones individuales. Podría decirse, entonces, que este Consenso no es estático y perenne, sino más bien es fruto del disfrute de las Libertades en un Entorno dinámico y… con cambios. Y por ende, toda formulación de Consenso debe pasar por la evaluación adecuada de los principios precedentes.

Se ha tratado escuetamente, supra, sobre sistemas políticos, ejes programáticos y principios sociales: elementos integradores de una forma de entender el Entorno y las propias percepciones, en definitiva, elementos de una cultura organizacional. A través del conjunto de creencias y valores compartidos por los miembros de una organización, la cultura organizacional destila un alto poder de atracción y se caracteriza por circunscribir el objeto de la organización. Hace racional muchas actitudes que unen a la gente, condicionando su modo de pensar, sentir y actuar. Acabo así con esta paráfrasis: la cultura de la razón debe ser el principal objeto que se ha de proponer el hombre en la vida”, Aristóteles, Política, Lib. IV.

Autor: Miguel Ángel Cabrera Expósito.
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