Buenas a todos, vuelvo a escribir artículo sobre cuando emprender, es una pregunta muy difícil y depende de cada uno de nosotros. Depende del estado anímico, del estado económico (evidentemente), del estado de visión…se tiene que dar el “momento perfecto” para que una persona empresa y dé ese salto a lo desconocido.

Os voy a dar algunas pautas para que internamente reflexionéis sobre si estáis dispuestos a emprender o no. Ojo! No es un camino fácil pero puede llegar a ser muy gratificante.

Vamos con el primero de los puntos.

#1 Tu trabajo no te apasiona como antes

Cómo cualquiera de nosotros en la vida tenemos malos y buenos días, esto forma parte de este gran juego. Dicho esto no hay que confundir el hecho de tener un mal día con que tu trabajo no te apasione, son dos cosas totalmente diferentes, y por su puesto por tener uno o varios días no significa que debas dejar tu trabajo.

Te tienes que hacer preguntas y saber realmente cómo te sientes, si estamos hablando que tu trabajo no te grafítica, no te satisface, y no estás dispuesto a que esto siga consumando tu energía. Intenta si es así, preguntar e indagar el porque de esta situación, ten mucha atención a que te pide la mente, si estás interesado en trabajar para otra empresa o que necesitas más vacaciones. Ten mucha atención a esto!

En cualquier caso, mi recomendación es poner en una hoja si el cambio a otra empresa o emprender es algo en el medio plazo va a ser rentable, invertir en negocios de poco rendimiento puede darte más dolores de cabeza, y con esto no quiero decir que no emprendas sino que lo hayas habiéndolo estudiado.

#2 Debes entender los riesgos que pueden surgir

En esto momento voy a incluir más pensamientos siempre sobre la misma base. Cómo decía antes es vital saber que tienes delante de ti, si es proyecto con el que en primer lugar te va a realizar como profesional y persona, y que eres consciente de los riesgos que tienes que asumir, siempre puedes fracasar y esto debes tenerlo claro, pero en tu actitud de emprender ese pensamiento debería ser el mínimo posible con tendencia al 0.

Tenemos que basar nuestros pensamientos en un ejercicio positivo de cómo enfocar la estrategia que quieres llevar a cabo de la manera más inteligente y eficaz. Obviamente todo en esta vida tiene riesgos, sea la decisión que sea, por pequeña o grande que esta pueda ser siempre hay una serie de riesgos a los que enfrentarse.

Con esto estoy diciendo que cuando vas a emprender tienes que tener claro tu objetivo, no perder el foco pero tampoco perder el radar de que sucede a tu alrededor. Emprender el posible para todos pero no todos son capaces de perseguir el objetivo hasta el final. Y ese Objetivo o idea porque estas dispuesto a emprender y seguir hacia delante. Piensa en la experiencia que has realizado durante tus años de vida y seguro te puede servir para no fallar en lo que hayas fallado anteriormente, de los éxitos se aprende, pero más se aprende de los errores (Y esto es la cruda realidad).

#3 Tienes clara la idea y te apasiona

En ajedrez ser diría jaque mate, y te digo más, no te defraudes a ti mismo. Los grandes emprendedores han perseguido sus ideas en las que creían. Con esto no te estoy diciendo que te tires al vacío, con esto te quiero decir, que estudies tu idea (esa que te enamora), que encuentres el nicho de mercado y las opciones de retorno de la inversión, y vayas a por ello.

Si lo dudas eso es porque cómo decíamos en el punto #2 siempre hay riesgos y miedos, pero nada que pueda frenarte en tus ganas de seguir hacia delante. Esas ganas de perseguir el objetivo es la energía interna que no te hará  desfallecer.

#4 No te quedes con las ganas

Nunca y digo nunca, pienses en negativo, por ejemplo, debo encontrar el tiempo ahora estoy muy liado, no tengo dinero, evita esos pensamientos, el momento es ahora o realiza una serie de cosas que te acerquen al máximo para que ese momento llegue pronto.

La gran deuda moral es quedarte siempre con el: “cómo habría sido si…?”, ”si la idea hubiese tenido éxito?”…toda esta serie de preguntas tienen una respuesta, deja de preguntártelas y actúa. Seguro que habréis escuchado esta frase que dice: “es mejor fallar y haberlo intentando que no haberlo probado nunca”, y quien no la haya escuchado no sé dónde ha estado metido esta última década.

#5 La actividad genera actividad

Y esto es así hoy y siempre, la mente es un órgano que necesita ejercitarse y cómo buen musculo cuanto más lo ejercitas mejor es su estado. Fin.

El estar en un aprendizaje continuo, descubrir cada día una cosa nueva, equivocarte, acertar, es un proceso que solo vas a descubrir si vas al gimnasio mental todos los días. Y existe una realidad muy cruda, el trabajo diario de las empresas no ayudan a esto, creamos lo que creamos, tu mecánica del día a día te va a exponer a otro tipo de problemas pero con menos riesgos y por supuesto con menos pasión para resolverlos.

La dinámica de pensar en positivo y actuar en la rueda que te moverá cada día. Las ganas de seguir adelante te harán vencer y no te dejes vencer por el cansancio o los malos días.

TÚ ERES MÁS GRANDE QUE TODO ESO.



Comentarios

  1. Daniel Depetris dice:

    Excelente articulo. Saludos.

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