La estrategia del océano azul nos muestra una forma distinta de ver el mundo empresarial. ¿Cómo podemos vender y obtener beneficios cuando en los mercados hay cada vez más empresas? ¿Cómo podemos competir contra ellas? La estrategia de los océanos azules nos da una posible solución: No es necesario competir, sino que basta con elegir el mercado correcto.

 

Las estrategias competitivas y el origen de la estrategia del océano azul

En los años 80, Michael Porter plantea una serie de “estrategias competitivas” genéricas, que las empresas podían usar para obtener una ventaja competitiva en el mercado. Estas estrategias son tres:

  • – Liderazgo en costes (poner precios bajos y producir en grandes cantidades).
  • – Diferenciación de productos (hacer productos únicos)
  • – Enfoque en nichos de mercado (centrarnos en nichos concretos).

Posteriormente a Porter, muchos otros autores han desarrollado sus teorías al respecto, con otras visiones distintas para crear estrategias.

En concreto, la estrategia del océano azul surge en los años 90, ideada por el coreano W. Chan Kim.  Su idea dice que, en la situación actual donde los mercados están cada vez más saturados de competidores que deben bajar los precios de sus productos cada vez más para no perder clientes, hay que buscar otros mercados alternativos donde la competencia no exista o no sea tan alta.

De esta forma, si logramos identificar oportunidades para crear nuevos mercados donde la competencia sea menor, podremos vender nuestros productos en ellos sin necesidad de competir con otras empresas.

 

¿Qué son los océanos rojos y los océanos azules?

azul y rojo

Según esta teoría existen dos tipos de mercados: Los océanos rojos y los azules.

Los océanos rojos son aquellos donde existen muchas empresas compitiendo entre ellas. Esto da lugar a muchos productos similares en el mercado, y a la necesidad de bajar los precios y pelear por obtener cuota de mercado. Todo ello significa que es muy complicado obtener beneficios a largo plazo en este tipo de mercados, y que muchas veces se lucha solamente por la supervivencia.

Por contra, los océanos azules son aquellos mercados donde la competencia es muy baja o nula. Las empresas que trabajan en estos mercados tienen más margen para decidir sus precios y no están tan presionadas como en los océanos rojos.

 

¿Cómo crear e implementar la estrategia del océano azul?

Una vez definidos los conceptos de océano rojo y azul, el camio a tomar está claro: Todo el mundo querrá ir a los océanos azules, pero ¿Cómo hacerlo?

Hay dos formas básicas de entrar a trabajar en océanos azules:

  • – Podemos identificar cuáles son los océanos azules existentes y entrar en ellos.
  • – O bien, podemos crear nuestros propios océanos azules.

Para crear océanos azules debemos conocer qué es lo que buscan los usuarios y adaptarnos a sus necesidades. Debemos basarnos en los análisis de mercado y en la innovación para ofrecer lo que las personas buscan, pero que nadie más les da en este momento.

Por ejemplo, podemos crear nuevos mercados haciendo adaptaciones de productos tradicionales para que sean usados por nuevos clientes (por ejemplo, una fábrica de golosinas y caramelos para niños, puede lanzar una linea de productos para personas mayores). O bien, también podemos buscar productos sustitutivos a los nuestros para reenfocar y ampliar nuestro negocio (por ejemplo, en el sector del ocio. Si somos los dueños de una empresa de cines e  identificamos que a las personas que van al cine, luego se suelen ir a cenar a un restaurante, entonces los dueños de los cines podrían decidir añadir un servicio de comida dentro del cine).

En definitiva, la estrategia de los océanos azules consiste en innovar para adaptar o crear nuevos productos y servicios, para lograr salir de los mercados colapsados y posicionarnos en mercados alternativos donde poder captar y mantener a los clientes más fácilmente.



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