Llamada a la extinción, la jurásica metodología Six Sigma ha caído en el mayor de los olvidos, a nivel mundial existen pequeños reductos “galos” que luchan por mantener la llama del Lean viva. Pero reduciendo el circulo, más concretamente en España el grado de inactividad es tal que en raras ocasiones se oye hablar de Six Sigma. Vamos a tratar de analizar cuáles han sido las causas y como esta metodología puede retomar el vuelo perdido.

Como si de un club social ilegal se tratara el Six Sigma y todos sus adeptos han visto una reducción significativa de la actividad de esta metodología, las organizaciones oyen las palabras clave –“podríamos comenzar con Six Sigma para mejorar en…”- y a la gente se le eriza el pelo, ¿Qué razones son las que impulsan esto?, falta de tiempo, de dinero, no rentabilidad de la metodología, falta de conocimiento…varias son las opciones que entran en la bolsa.

Durante sus inicios hemos visto como Six Sigma ha conseguido que muchas organizaciones consiguieran alcanzarPresentación1 éxitos imposibles mediante el aprendizaje del error y la fiabilidad de las mediciones, los casos de éxito asciende desde empresas medianas a grandes empresas y con unas ganancias económicas que ayudaron a estas a reavivar una competitividad perdida. Sabemos que Six Sigma tiene una flexibilidad infinita frente al sector al que se enfrente y que es un arma potente con el que poder atajar mejoras, el problema está en que las empresas ven estas mejoras como algo engorroso y que con los plazos y recursos destinados se puede no llegar al objetivo.

No obstante, razón no les falta, pero aquí entra en juego la figura de un gerente o responsable de calidad capaz de poder flexibilizar, amoldar, innovar, inventar (pongamos el adjetivo que queramos) esta herramienta acorde a las necesidades de la empresa, lo importante es tener la visión de estrategia necesaria para poder implantar una herramienta de éxito de modo que llegue a impresionar a aquellos detractores de la herramienta.

¿Cómo conseguir esto?

La base ya la tenemos, os dejamos un enlace a las Claves del Six Sigma, lo importante es lo que mencionábamos antes, adaptarse a los nuevos tiempos, ya se decía “renovar o morir”…pues vamos a innovar no estamos dispuestos a morir!

Os vamos a dar algunas pautas de cómo poder adaptar o modificar la metodología inicial frente a las posibles condiciones del momento en el que se encuentra vuestra organización.

1-      Falta de tiempo: podemos encontrarnos frente a un escenario donde los cambios apremian y mejorar en poco tiempo es clave para que la empresa recoja los frutos sembrados, ¿Qué podemos hacer frente a esta situación? Six Sigma está planteado con la idea de un proyecto entorno a una duración de 6 meses, tenemos que reducir a 2-3 meses la finalización el proyecto. Vamos a trabajar sobre ello. Como siempre es clave hacer una reunión inicial con todas las partes implicadas, es muy importante hablarles de los objetivos que se pretende y que se van a conseguir con esta metodología (potenciar la idea Lean, Lean=Éxito, IMPORTANTE: lo hacemos todos los días de forma inconsciente), dar breves conceptos sobre la metodología para que todos tengan un conocimiento básico de cómo se va a proceder y de los posibles recursos que se van a  necesitar en momentos puntuales, aquí hay que ser muy claros que estos recursos no implican necesidades económicas, no hasta que en la finalización del proyecto se detecte que nuestros sistemas puedan necesitar de “algo mas” para optimizar los procesos.

Para poder agilizar al máximo nuestros proyectos debemos tutorizarlos, es decir, crear un planificación de reuniones de seguimiento para ver como avanza, donde necesita refuerzos, ver puntos fuertes y reducir en tiempos las fases de la metodología; Ver la implicación real desde la reunión inicial.

Estamos ante metodologías agiles, pues vamos a serlo también nosotros, proactividad desde todas las partes, si en algún momento encontramos situaciones de falta de tiempo tan frecuentes, busquemos huecos o reduzcamos el tiempo de reunión, seamos concisos pero resolutivos.

2-      Falta de recursos: Ya hemos mencionado en el apartado de antes que Six Sigma no es necesariamente una herramienta donde se necesiten unos recursos económicos iníciales, hay que potenciar esta faceta, el ejercicio que vamos a realizar busca la mejora del proceso pero para ello vamos a realizar su estudio, repetimos, los únicos recursos necesarios son una buena actitud hacia emplear Six Sigma y tiempo.

3-      Todo lo anterior ha fallado: la sabiduría y experiencia de Lean también tiene solución, se llama Kaikaku, os dejamos un link a este post donde os contamos todo acerca esta metodología.

 Esperamos que a los que no conozcáis la metodología hayáis caído en el anzuelo y os animéis a conocer más sobre ella y a aquellos que si la conocen vayan con ilusión y retomen esta gran metodología.

¡Recordad, Si antes se ha hecho ahora también se puede!



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