El petróleo es una fuente de energía fósil que desde que fue descubierta ha revolucionado el mundo. El gran crecimiento experimentado en el siglo XX ha sido causado mayormente gracias a los combustibles fósiles (fundamentalmente petróleo, pero incluyendo también el gas natural y el carbón). Estos combustibles han permitido impulsar los vehículos y máquinas, haciendo el transporte mucho más barato y las tareas pesadas mucho más rápidas. Además, también se usa petróleo para construir carreteras, fabricar fertilizantes, plásticos y etc, por lo que es prácticamente insustituible.

Por poner un ejemplo, en el año 2013, de la energía primaria consumida en España (que incluye su uso en electricidad, calefacción, transporte…)  el 44% de esta energía provenía del petróleo, el 22% del gas natural, un 8% del carbón y un 26% de otras fuentes no fósiles (14% renovables y 12% nuclear):

Imagen: Energía primaria consumida en España en 2013 por tipos de fuentes (incluye usos en electricidad, calefacción, transporte…).

Si nos centramos solamente en la energía eléctrica, estos son los datos de España de 2016 y 2017, según el Informe anual de Red Eléctrica de España:

Imagen: Generación eléctrica de España peninsular en 2016 y 2017 por tipos de fuentes. (Tener en cuenta que la electricidad solamente representa una parte de la energía que se consume en un país. Por ejemplo la energía consumida en vehículos de combustión o en calefacción por gas natural no se incluyen aquí).

 

Y este es el gran problema que se esconde detrás de los hidrocarburos, que dependemos totalmente de ellos, y principalmente del petróleo: Mientras haya petróleo en abundancia y barato, podremos mantener nuestro nivel de vida actual… pero en el momento que empiece a escasear ¿qué haremos?

¿Cuándo se acabará el petróleo?

A pesar de ser algo discutible, la mayoría de científicos están de acuerdo en aceptar que tanto el descubrimiento de nuevos yacimientos de hidrocarburos, como la extracción de crudo y gas natural de los mismos, se pueden asemejar cada uno a una campana de Gauss, y que ambas campanas están separadas con unos 40 años de diferencia.  Esta teoría, que ya se demostró con las curvas de descubrimientos y extracción de EEUU, ahora se ha extrapolado al planeta entero. De aquí, se deduce que si nuestro pico máximo de descubrimientos de nuevos yacimientos fue en torno a 1970-1980, el pico máximo de extracción es en torno al año 2010-2020.

curva de extraccion de petróleo

A este punto de máxima extracción se le llama “peak oil“, y a partir de ese punto, la extracción de petróleo cada vez será menor.  Si nos fijamos en el gráfico,  se predice que a partir del año 2030-2040 la cantidad de petróleo extraído será cada vez menor, por lo que su precio aumentará y tarde o temprano dejará de estar disponible en muchos países. Ese será el momento donde se haga necesaria una fuente de energía alternativa que sustituya al petróleo.

En resumen, en 2010 se estimaban unas reservas mundiales probadas de crudo (petróleo, gases licuados del petróleo y derivados)  para unos 25 a 45 años al consumo actual y de gas natural para 60 años (aunque hay quien dice que pueden llegar hasta 150 años de gas natural al consumo actual)… pero el problema es que el consumo del planeta es cada vez mayor, por lo que estas fechas se pueden acortar.

A continuación tienes un gráfico con las fechas aproximadas del agotamiento de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas), del uranio y de otros elementos escasos que se usan para fabricar productos como baterías o electrónica: (click para ampliar)

cuanto queda de cada materia prima y combustible

¿Se puede mantener el ritmo de vida actual sin petróleo?

La respuesta es NO.

Mientras que el petróleo no es de gran relevancia actualmente en la producción de energía eléctrica, sí que lo es en el transporte.  Más del 90% de los transportes se hacen gracias a los derivados del petróleo (gasolina, diesel, queroseno…). Grandes buques de carga, aviones, camiones, coches, etc… necesitan petróleo para funcionar.

Para el transporte de personas, los coches y autobuses eléctricos, de hidrógeno o de biocombustible podrían ser una alternativa. No obstante, aun no está claro que el biocombustible sea viable para el consumo masivo (dada la gran cantidad de energía y espacio que requiere para cultivarse y procesarse). Además, el hidrógeno es una buena idea, pero  aun nadie sabe cómo se puede obtener en grandes cantidades de forma eficiente, y por último los coches eléctricos tienen futuro, pero aun les queda mucho camino para llegar al nivel de los vehículos actuales.

Por otro lado, el transporte de grandes mercancías lo va a ser mucho más complicado. Aviones, barcos y camiones necesitarán una fuente de energía alternativa, barata y con gran poder calorífico, la cual no existe hoy en día. Esto podría llevar a que los transportes de mercancías en el futuro sean mucho más caros.

¿Qué fuentes de energía alternativas tenemos?

Las fuentes alternativas más usadas aparte del petróleo son: gas natural, carbón, uranio y renovables (hidráulica, solar, eólica…).

Teniendo en cuenta que gas natural y carbón son también energías fósiles, muchos expertos predicen que dentro de 40 años tendremos con ellas el mismo problema que con el petróleo. Además, el gas natural se suele extraer junto al crudo en los mismos yacimientos de hidrocarburos, por lo que nos guste o no, el petroleo, los gases licuados del petróleo (GLP, que son básicamente etano, propano y butano) y el gas natural (metano) van ligados de la mano.

Por otro lado, la energía nuclear no puede ser una alternativa a largo plazo porque las reservas de uranio/plutonio son muy limitadas (si cubriéramos toda la demanda de energía mundial con nucleares, las reservas sólo durarían unos 20 años). Por último quedan las renovables, que sin duda tendrán gran relevancia en el futuro, pero que aun no están preparadas para cubrir el espacio que va a dejar el petróleo.

En conclusión: No tenemos una alternativa sólida al petróleo… y eso es muy preocupante.

En este reportaje, se explica más detalladamente la verdadera magnitud del problema y sus posibles soluciones:

¿Qué pasará cuando el petróleo se acabe?

Dentro de 30 años, el petróleo empezará a escasear y se hará manifiesta la necesidad de una alternativa.

Si no se gestiona bien esta situación, puede llegarse a producir un colapso en la sociedad actual que haga derrumbarse nuestro nivel de vida. Si no se trabaja ya para buscar alternativas a los combustibles fósiles, podemos encontrarnos con serios problemas para abastecer a las grandes ciudades de alimentos, lo cual podría llevarnos a una vuelta a la vida rural, donde las grandes ciudades dejen de existir y volvamos a una vida donde la gente consume lo que produce.



Comentarios

  1. Askesis dice:

    No puedo entender cómo este artículo escrito el 29 de septiembre de 2013, y que a 20 de agosto de 2018 es inexado por Google EN PRIMER LUGAR al buscar: “cuando se acabe el petroleo”, no tiene ni un mísero comentario, a pesar de lo esclarecedor y realista que resulta.

    Como especulación, me atrevería a decir que esta carencia de energía en el futuro regularía por fin la superpoblación…

    • stora dice:

      La respuesta es sencilla: Antes esta web usaba el sistema de comentarios de Facebook (que aparecían aquí, pero podías comentar desde tu cuenta de Fb). Pero desde hace unos meses los eliminaron porque daban muchos problemas y se volvió al sistema de comentarios de WordPress, por eso ahora todos los comentarios antiguos se han borrado. 🙂 😮


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