Con la idea de la sostenibilidad medioambiental se ha aprobado una Norma que regulará el uso de ese bien tan preciado, el agua.

Esta norma, creada por la Organización Internacional de Normalización (ISO) pretende establecer unos requisitos o estándares para una buena evaluación de la huella de agua en lo que su ciclo de vida se refiere, englobándolo dentro de los más diversos fines a los que primario elemento pueda darse uso. De este modo encaja una pieza más dentro de los estándares de calidad en la gestión responsable de un bien escaso. Con ello se busca conocer al detalle cual es el ciclo de vida del agua, a partir de él detectar y evaluar posibles impactos medioambientales que se generen desde las actividades de la organización de forma directa o indirecta.

La Norma ISO 14046 es certificable por un organismo externo con autoridad para ello como cualquiera de las normas ISO. Este hecho hace que se añada un elemento hasta ahora obviado para el análisis medioambiental unido a la actividad de las organizaciones, añadiendo un valor a la cadena de gestión de residuos y aprovechamiento de recursos ambientales, todo ello mediante indicadores así como identificar posibles impactos medioambientales asociados a la gestión del agua. De tal modo que la organización crea un compromiso y reconocimiento para/con el agua y el impacto que provoca la gestión de este sobre el medio que le rodea.

Por Huella Hídrica se entiende un indicador que establece el uso de agua de forma tanto directa como indirecta, podemos medirlo en volumen de agua consumido y/o contaminada para un lugar y con una temporalidad determinada. Por supuesto realizado a cualquier proceso por nimio que sea donde exista una clara vinculación a la gestión del agua.

Con todo esto se consigue la transparencia de gestión sobre la Huella Hídrica y su vinculación a actividades tanto empresariales como de carácter humano (Ayuntamientos, Centros deportivos…) conociendo tanto cualitativamente con cuantitativamente dicha gestión.

¿Qué valor crea esta nueva Norma ISO 14046?

Tanto empresas, ayuntamientos, gobiernos y todo aquel que tenga una concienciación sobre una correcta adecuación de la gestión del agua a su actividad y al impacto creado por esta, favoreciendo una clara denotación para minimizar el derroche de este recurso y conocer más afondo la evaluación de la Huella Hídrica. Esto evidentemente generara una imagen de marca respetuosa con el medio ambiente y conocedora de la necesidad de la gestión de elementos es ocasiones tan escasos.

¿Qué tipos de Huellas Hídricas nos encontramos?

Son 3 las posibles opciones que encontramos dentro del campo que abarca la Huella Hídrica: HH Verde, HH Azul y HH Gris.

– La Huella Hídrica Verde hace referencia al volumen de agua procedente de la lluvia que es evaporada e incorporada a productos.

– La Huella Hídrica Azul es el volumen de agua superficial o subterránea que se incorpora al producto o proceso industrial y que se devuelve al medioambiente.

– Por último la Huella Hídrica Gris se menciona como el volumen  de agua que está contaminado asociado al proceso industrial o humano con su retorno a la naturaleza o centros de tratamiento de agua.

Las Huellas tanto Azul como Verde se engloban en la lista de consumo humano para las diferentes actividades o procesos.

Para fijar el concepto de Evaluación de Huella Hídrica lo indicamos en el siguiente esquema:

agua1

¿Cómo podemos hacer una aproximación a la Huella Hídrica?

Hay que dar a conocer la Huella Hídrica Interna y Externa (en el caso que esta exista, es decir, que la actividad se vincula a la gestión de agua dentro de las fronteras de otros países). En relación a esto surge la idea de Huella Hídrica Nacional hace referencia al volumen de agua de uso nacional más el volumen de agua importado menos volumen exportado.

De forma esquemática podríamos establecer el siguiente cuadro:

 agu2

Para obtener mas información acerca del cálculo de Huella Hídrica os enlazamos a la siguiente web WATERFOOTPRINT, donde se detalla cada componente vinculado al uso de agua y su cálculo total sobre el impacto hacia el medioambiente.

¿En busca de la mejora con la ISO 14046?

Por supuesto, cualquier Norma con carácter certificable da por hecho que la organización que se vincula a la estandarización de un normativa queda obligada a la mejora de todos sus procesos, en esta caso con la vinculación sobre la gestión sostenible y responsable del agua, así como el impacto negativo que pueda crear esta gestión sobre el medio que la rodea.

Una vez analizada la Huella Hídrica la empresa creara una serie de acciones que hagan mejorar y minimizar la Huella Hídrica haciendo un uso racional de un recurso limitado.

Esperamos hayamos conseguido que se alcance una visión de cómo la buena gestión del agua y la implantación de estas normativas favorezcan el acercamiento de las organizaciones al uso sostenible de los recursos de los que disponemos.



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