¿Se puede hablar de calidad de los residuos radiactivos?

Planteada así, la pregunta parecería un absurdo. Sin embargo, la calidad de la gestión, desde la organización y planificación del trabajo, la cualificación de los recursos humanos, la calidad de las compras, el control del diseño, y la sistematización de los procesos, hasta los controles de la gestión y la mejora continua de la misma, no sólo es una realidad, sino una pieza importante en todo el trabajo que se realiza en la gestión de los residuos radiactivos.

Desde los primeros intentos de normalizar con las pautas dadas por los gremios de artesanos, el control de calidad y el control estadístico de muestras vinieron asociados a la revolución industrial y la producción masiva de bienes. Más adelante, ya en pleno desarrollo industrial, la calidad de la industria del automóvil se asienta en la cadena de suministro, estableciéndose la denominada “calidad conectada”.

pruebas y lista de comprobacion

En las industrias aeroespacial y nuclear, el concepto de calidad va más allá de obtener productos que cumplan con lo especificado, y se organiza el trabajo en torno a la minimización del error mediante la detección temprana del mismo, de manera que la búsqueda de la seguridad es el objetivo prioritario y al que se asocia la calidad.

Todo ello ha derivado en su aplicación en la industria “convencional” en forma de las normas ISO 9000, las cuales, desde el año 1995, han dado un giro considerando al cliente como enfoque empresarial prioritario, habiendo permanecido las normas nucleares enfocadas a la seguridad como principal objetivo.

La gestión de la calidad busca mejorar continuamente la eficacia y eficiencia de la organización desde un enfoque preventivo. La calidad en la gestión de residuos radiactivos no sólo es una realidad, sino que supone una pieza clave, en toda la gestión, tanto en lo que concierne a su caracterización, transporte y tratamiento, como en los aspectos relativos al diseño, construcción y explotación de las instalaciones de almacenamiento.

 

El ámbito nuclear

La calidad en el ámbito nuclear va más allá del mero cumplimento de especificaciones. En primer lugar, hay que señalar que un sistema de garantía de calidad es una forma de trabajo preventivo cuyo objetivo final y prioritario es que las cosas salgan bien a la primera. Este procedimiento se aplica a todas las estructuras, sistemas y componentes relacionados con la seguridad de las instalaciones nucleares y a las actividades que se realizan en ellas.

Dicho sistema es aplicado en todo el ciclo de vida de las instalaciones nucleares y radiactivas: desde la fase de diseño hasta la clausura, pasando por la puesta en marcha, la explotación o el desmantelamiento de la instalación, y se emplea antes incluso de que se organice el proyecto. Como claro ejemplo de ello, durante el diseño del Almacén Temporal Centralizado, los primeros documentos solicitados por el Consejo de Seguridad Nuclear fueron el Plan de Caracterización del Emplazamiento y el Programa de Garantía de Calidad del Proyecto.

La Garantía de Calidad aplicada al sector nuclear tiene su origen en los años 50 y se plasmó por primera vez en una normativa americana: el apéndice B del 10 CFR 50, que es el equivalente americano al BOE y que tiene su reflejo en la normativa internacional de la OIEA y en las normativas nacionales que siguen esta estela, como las normas UNE 73.400 en el caso de España. En todas las normativas, tanto las nacionales como las internacionales, se establece una serie de requisitos que se aplican desde la planificación del trabajo hasta los sistemas de corrección o mejora.

El sistema de calidad se desarrolla en un documento llamado Programa de Garantía de Calidad. En él se detalla cómo cada empresa cumple con los requisitos establecidos en la normativa, que normalmente consiste en el desarrollo  detallado de las sistemáticas de trabajo que se plasman en procedimientos. En una primera fase, se describe el modelo de organización: competencias, niveles jerárquicos, grado de independencia de las  personas que evalúan la consecución del cumplimiento de los requisitos, etc. Los programas de garantía de calidad también describen cómo deben ser las interrelaciones entre organizaciones participantes, la cualificación del personal que realiza el trabajo y la sistemática de formación del personal.

En la realización del trabajo, fijan una serie de pautas que van desde el diseño hasta la comprobación del cumplimiento de especificaciones mediante inspecciones. Entre los requisitos del diseño, se establece la necesidad de una planificación del proyecto que incluye una doble verificación de los datos de partida puesto que estos serán revisados por el equipo encargado del proyecto y, paralelamente, por personal distinto del que realiza esta tarea, y finalmente, su validación. Los programas de garantía de calidad también regulan el control de la documentación: cómo se generan los documentos, su clasificación, los integrantes en el proceso de elaboración, revisión y aprobación y el estado de la documentación del proyecto, es decir, si la versión sobre la que se trabaja está o no en vigor.

Otro aspecto de la norma marca las pautas a seguir en el control de los suministros y servicios, sistematizando la detección de necesidades, la documentación asociada y la fecha de entrega, entre otros. Además, con objeto de asegurar la fiabilidad de los suministros o el trabajo a realizar, se lleva a cabo una evaluación de los suministradores tanto de servicios como de bienes que consiste en comprar a suministradores con sistemas de calidad equivalentes a los establecidos en la instalación que realiza la compra.

La inspección y la auditoría son otras dos herramientas esenciales del sistema, puesto que son los instrumentos con los que se verifica la implantación de los requisitos establecidos:

  • – La inspección se utiliza para comprobar mediante métodos de medición o prueba el cumplimiento de los requerimientos y la labor del personal cualificado. La inspección se aplica, por ejemplo, para evaluar la recepción de suministros, el montaje de un sistema, la realización de pruebas de puesta en marcha, etc.
  • – La auditoría se realiza de acuerdo con determinados procedimientos instaurados, y a partir del examen de evidencias objetivas, como la evaluación de una muestra de los registros. Sirve para comprobar si todos los aspectos del programa se desarrollan, documentan e implantan correctamente en relación con la previsión inicial.

Además, el Sistema de Garantía de Calidad prevé que, en caso de detección de fallos o errores, no sólo haya que subsanarlos, sino analizar las causas que los han producido para evitar su repetición. El no cumplimiento de un requisito se señalará como una “no conformidad” y la consiguiente corrección se denominará “acción correctiva”.

Autor: Juan Diego Quesada Bueno.
Jefe del Dpto. de Gestión de Calidad de ENRESA.



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