Tanto en el ámbito profesional como en el personal, es patente que el estrés y con este, la ansiedad, se han convertido en los tiempos modernos en una lacra endémica con el que las personas que viven en la sociedad moderna tienen que lidiar.

Demasiados estímulos, tareas, asuntos urgentes y responsabilidades crean estrés y, mal manejadas y mantenidas durante el tiempo, a largo plazo pueden convertirse en algo crónico y afectar negativamente a nuestra salud.

Los expertos en el tema coinciden en que, en este asunto, es mejor prevenir que curar. Sea como sea tener estrés en momentos puntuales puede ser algo relativamente normal y asumible, pero si te sucede todo el tiempo se convierte en un signo de que algo funciona mal, un problema que debemos combatir.

El estrés es…

Pero empecemos por el principio: ¿qué es el estrés?

El estrés es un estado de cansancio mental provocado por una exigencia superior a la normal. Es la reacción de la persona ante un desafío o demanda excesiva, y que crea un sentimiento de tensión.

En momentos puntuales, el estrés puede ser algo bueno, ya que te permite responder eficazmente a un desafío o demanda inusual (por ejemplo, evitar un peligro, practicar ciertos deportes que requieran reflejos, o realizar una tarea urgente). Este  tipo de estrés se llama estrés puntual y es algo positivo que todas las personas han experimentado en algún momento de sus vidas, y que les ayuda a afrontar con éxito las situaciones importantes de sus vidas.

En contraste con lo anterior, una situación muy diferente ocurre cuando este estrés se repite prolongadamente en el tiempo (por ejemplo, debido a problemas personales o económicos, demasiada tensión, responsabilidad o carga de trabajo, tareas imposibles de llevar a cabo, etc.). En este caso, el estrés puntual se convierte en estrés crónico y puede acabar perjudicando tu salud, pudiendo causar cambios involuntarios en la conducta, cansancio, problemas de concentración, ansiedad, depresión, insomnio, cambios de peso, entre otros problemas de salud física y mental.

Muy relacionado con lo anterior está la ansiedad, que es un sentimiento de temor, miedo o inquietud. Esta puede estar producida por el estrés. Al igual que con el estrés, cuando la ansiedad se produce en un momento puntual (el ejemplo más común es el de antes de realizar un examen importante) puede ser positiva al darnos fuerza para ayudarnos a superar exitosamente los desafíos que tengamos en un momento dado.

Pero al igual que con el estrés, demasiada ansiedad puede llegar a hacerse crónica, dando lugar a los trastornos de ansiedad, donde esta ya no tiene una causa puntual y se mantiene en el tiempo. El más común es el trastorno de ansiedad generalizada, en el cual las personas que lo sufren se preocupan excesivamente y de forma continua en el tiempo por problemas comunes, sin poder hacer nada para controlar estos sentimientos. Otro casos son los de los ataques de pánico o las fobias.

No es fácil pronosticar cuando una persona va a sufrir estas situaciones, y muchas veces ocurren sin que la persona sea consciente de ello. El sufrir estos trastornos o no depende mucho de la personalidad de cada uno y de las situaciones a las que esté sometida. En estos casos, se debe acudir a un profesional para que diagnostique estos trastornos y nos ayude a buscar soluciones.

 

Consejos para combatir el estrés y la ansiedad

Haciendo un repaso por la bibliografía, estos son algunos consejos que dan los expertos del tema para evitar (o reducir) el estrés y la ansiedad:

Identificar las causas del estrés: Parece obvio, pero tener un conocimiento de las causas de los problemas es el primer paso para combatirlos. Para ello, quizá te puedan ayudar algunos de estos artículos y metodologias: Herramientas de evaluación.

En un mundo ideal, donde pudiéramos encontrar las causas de todos los problemas y atajarlas de raiz, desde luego que se solucionaría gran parte de todo esto. A nuestro pesar, a veces las causas no son tan obvias, o no se pueden solucionar facilmente, o bien son un cumulo de circunstancias que, junto con nuestra forma de ser, crean un problema difícil de resolver. En otro artículo que escribí en el pasado, comparto algunas ideas sobre esto: 5 consejos para ser más feliz cambiando tu forma de pensar (y no tu vida).

– Evitar el sedentarismo: Los expertos señalan que el sedentarismo puede agravar el estrés y propiciar los transtornos de ansiedad. Estar demasiado tiempo sentado, frente al ordenador o televisión nos influye negativamente, y está relacionado con la aparición de problemas de sueño y de salud.

– Hacer ejercicio: En linea con el punto anterior, el ejercicio moderado, así como los paseos, excursiones por la naturaleza, etc, disminuyen los niveles de estrés.

– Realizar técnicas de relajación: En este punto cabe hablar de ciertas técnicas que se han puesto muy de moda últimamente, y que van de la mano con intentar conseguir una actitud abierta y positiva en nuestra vida, algo que para algunas personas es más sencillo que para otras. Las más conocidas de ellas son por ejemplo la meditación, la respiración profunda, el yoga, taichí o mindfulness, o hidroterapia, entre otras.

– Tener una alimentación sana: Otro punto en el que siempre coinciden los expertos es en la alimentación. Una alimentación sana mejora nuestra salud física y psicológica, por lo que es otro punto a tener en cuenta.

– Descanso y vida social: Es importante reservar tiempo para el descanso donde poder desconectar por unas horas de nuestras preocupaciones. También es clave la socialización y la vida social, y dedicar tiempo a nuestras relaciones personales, con nuestra pareja, familia y amigos.

– Planificar y organizar tu vida: Por último, un punto que quizá debería haber ido en primer lugar. Tener la mente clara sobre qué queremos hacer con nuestra vida y cuáles son nuestros objetivos y metas a largo plazo es esencial para poder afrontar los problemas y las tareas del día a día sin perdernos con cosas que, a fin de cuentas, quizá no son tan importantes si las vemos a largo plazo.

 

Algunas aplicaciones para smartphones que te pueden ser de ayuda

Existen aplicaciones gratuitas para tu teléfono movil (Android, etc) que pueden ayudarte a la hora de identificar, hacer un seguimiento y combatir el estrés y otros problemas similares.

Sin intención de hacer publicidad, te mostramos un par de ellas a continuación:

Por ejemplo, tenemos Youper, que incluye tests para detectar y monitorizar tu salud a lo largo del tiempo con cuestionarios específicos sobre síntomas relacionados con el trastorno de ansiedad generalizada, la depresión, estrés postraumatico, o ansiedad social, entre otros. También te permite conocer tu personalidad, hacer un seguimiento de tu estado de animo diario, identificar las actividades que te afectan positiva o negativamente, hacer mindfulness y meditación para relajarte, darte consejos, etc.

Otras aplicaciones más sencillas pero que también pueden ayudarte a organizar tus ideas y a identificar qué actividades afectan a tu estado de ánimo son los diarios y los monitores de animo, como por ejemplo Dailyo, donde puedes registrar tu estado de ánimo de cada día junto con las actividades que realizas, y posteriormente ver las estadísticas por meses o años. ¡Muy util para identificar tus momentos buenos y malos!

Existen muchas otras aplicaciones similares que ofrecen utilidades parecidas, así que te animamos a buscar y probar la que más se adapte a lo que buscas.



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